Hoy lo acepté por fin.
Nunca reenvío los correos de ayuda que organizan Microsoft y Disney para ayudar a niños con cáncer. Yo sé muy bien que los sistemas de rastreo de correos han avanzado mucho, y no me cuesta nada reenviar a 15 personas correos con un valor de 5 centavos cada uno una vez que ha sido rastreado, pero por alguna razón jamás lo hago.
De hecho un día se me ocurrió poner un servidor de correo que automáticamente reenvíe a sus mismas cuentas estos correos, y así una vez rastreados por Microsoft, le hagan ganar a los pobres niños millones de dólares en pocos días. Pero nunca le dije a nadie esa idea, y los niñitos siguen esperando 5 miserables centavos por correo.
Aunque conozco bien el procedimiento, nunca le he advertido a mis familiares y amigos cómo evitar un infarto. Tampoco le he dicho a nadie cómo evitar ser violado (o violada) ni cómo evitar que se roben a un niño en la walmart.
La otra vez no reenvié un correo de un niño que se perdió en Cancún. No puedo dormir de pensar que no lo han encontrado por mi culpa. Bueno... la verdad es que sí puedo dormir y no me importa y hasta me da risa (por eso me va a llevar el diablo).
Soy y siempre seré un fracaso en el amor. Según el último test que hice:
-entrego poco y espero recibir mucho a cambio;
-me gusta evitar los problemas en la relación y espero a que se resuelvan solos;
-tengo poco sentido de fidelidad;
-tengo miedo a los compromisos.
Y encima de todo, no le mandé el correo del test a nadie. Mala suerte en el amor por 7 años! Ya no hay nada que hacer; ya no lo encuentro en el folder de correos borrados.
Hace mucho tiempo recibí un correo personalmente de Mr. John Henerd (Hotmail Admin. Departament) en persona, pidiéndome que validara mi cuenta enviando el correo a todos mis contactos. Todavía no sé por qué nunca lo hice. Creo que tengo mucha suerte de que mi cuenta siga abierta. No entiendo por qué.
También hace tiempo, un muy buen amigo mío me envió un correo diciéndome cuánto me quería, y lo único que me pedía a cambio era regresarle el correo, ya que sólo así se daría cuenta de que yo también lo quiero. Como pueden adivinar, no lo hice.
Ese día perdí a mi amigo.
Y la verdad, me da mucha vergüenza mandar mensajes que hablen de Dios. No sé, me da pena. Yo sé que diosito me va a castigar por no mandar todas las cadenitas de hablan de él, pero pues es más importante mantener mi imagen de persona normal, que andar mandando mensajes de dios y parecer "raro". No sé, o sea sí creo en diosito y todo pero hay, no sé, me da mucha vergüenza. Como que me da miedillo. ¿Y qué es eso de ponerte oraciones para que las reces en ese momento? Por favor. No rezo ni en mi casa. ¿Cómo me voy a poner a rezar en el trabajo? No es normal. Perdón pero... no.
El único correo que he reenviado (aparte de cientos de chistes) es el de la página de los gatos bonsai. Se ven tan guangos, ridículos y estúpidos aplastados en sus frascos. ¡Es que tienen que verlos!
¿Ya ven por qué me voy a ir al infierno? Alguien rece por mí.
Por mi culpa, Miguelito cuenta con 5 centavos menos para su operación en el cerebro.